ALIMENTACIÓN
Alimentar a un recién nacido
es un compromiso permanente. También es la oportunidad de comenzar a crear un
vínculo con el miembro más nuevo de la familia.
1. Continúa con la leche
materna o de fórmula
La leche materna es el alimento ideal para los bebés, excepto en raras
ocasiones. Si no es posible amamantar al bebé, usa la fórmula para lactantes.
Los recién nacidos saludables no necesitan cereales, agua, jugo u otros
líquidos.
2. Alimenta a tu recién
nacido en el momento oportuno
La mayoría de los recién nacidos necesitan alimentarse de ocho a
12 veces al día, aproximadamente una vez cada dos o tres horas.
Busca las señales tempranas de que el bebé está listo para alimentarse,
como llevarse las manos a la boca, chuparse los puños y los dedos y golpearse
los labios. Quejarse y llorar son señales más tardías. Cuanto antes comiences
cada toma, será menos probable que tengas que calmar a un bebé desesperado.
Cuando el bebé deja de mamar, cierra la boca o se aleja del pezón o el
biberón, es posible que esté lleno o que simplemente esté tomándose un
descanso. Prueba hacerlo eructar o espera un minuto antes de volver a ofrecerle
el pecho o el biberón.
A medida que crece, es posible que el bebé ingiera más leche en menos
tiempo en cada toma.
3. Considera los
suplementos de vitamina D
Pregúntale al médico pediatra acerca de suplementos de vitamina D para
tu bebé, especialmente si amamantas. La leche materna a veces no contiene
suficiente vitamina D, que ayuda a que el bebé absorba el calcio y el
fósforo, nutrientes necesarios para desarrollar huesos fuertes.
4. Espera variaciones en
los patrones de alimentación de tu bebé recién nacido
El recién nacido no necesariamente come la misma cantidad todos los
días. Durante los períodos de crecimiento acelerado (a menudo a las dos o tres
semanas después del nacimiento) es posible que el recién nacido coma más o
desee que lo alimenten con más frecuencia. Responde a los primeros indicios de
hambre, en lugar de guiarte estrictamente por el reloj.
5. Confía en tus instintos
y en los de tu recién nacido
Puedes sentirte preocupado porque tu bebé come poco, pero los bebés
saben exactamente cuánto alimento necesitan. No te fijes en cuánto, cuándo o
con cuánta regularidad come tu bebé recién nacido. En cambio, fíjate en lo
siguiente:
·
Si
aumenta de peso de manera estable
·
Si
está satisfecho entre las comidas
·
Al
quinto día después del nacimiento, debe mojar al menos seis pañales y realizar
tres deposiciones al día o más
Si tu bebé recién nacido no aumenta de peso, moja menos de seis pañales
por día o muestra poco interés por alimentarse, comunícate con el médico.
6. Toma la lactancia como
una oportunidad para establecer un vínculo con tu bebé
Sujeta al bebé cerca cuando lo amamantes. Míralo a los ojos. Háblale en
un tono suave. Usa los momentos para amamantar para darle seguridad, confianza
y bienestar a tu bebé.
7. Aliméntate de forma
consistente
Si otros miembros de la familia o cuidadores alimentarán a tu bebé parte
del tiempo, asegúrate de que usen los mismos métodos y rutinas de alimentación
que tú usas.
8. Conoce cuándo debes
buscar ayuda
Si tienes problemas para amamantar, consulta a un especialista en
lactancia o al médico de tu bebé, en especial si cada vez que amamantas sientes
dolor o si tu bebé no aumenta de peso. Si no consultaste a un especialista en
lactancia, pídele al médico de tu bebé que te derive o consulta en el
departamento de obstetricia de un hospital local.

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